Providencia: único ingenio B Certificado

  • La compañía forma parte del movimiento global que promueve empresas con propósito, impacto ambiental positivo y compromiso con las comunidades.

En un mundo donde los negocios son cada vez más evaluados por su impacto en el entorno, las Empresas B se posicionan como un nuevo estándar global de organizaciones que cumplen con altos parámetros de gestión ambiental, desempeño social, transparencia y gobernanza. La certificación internacional, otorgada por B Lab, reconoce a las compañías que posicionan el propósito en el centro de su modelo de negocio, midiendo su impacto en empleados, comunidades, clientes y el medioambiente. 

Actualmente, más de 10.000 compañías en el mundo hacen parte del movimiento de Empresas B. En América Latina, ya superan las 1.000, y en Colombia son más de 120 las empresas certificadas. Entre ellas, Providencia se destaca como el único ingenio azucarero del mundo en recibir esta distinción.

Un modelo de negocio con propósito  

La certificación como Empresa B reconoce un modelo empresarial que no solo busca resultados financieros, sino que se compromete a generar bienestar colectivo y regenerar el entorno donde opera con decisiones diarias que integran lo social, ambiental y económico de manera estratégica.

“La certificación como Empresa B no es un punto de llegada, sino la validación de un camino que venimos recorriendo desde hace décadas. Refleja decisiones empresariales conscientes y una manera de operar alineada con el cuidado del entorno, las personas y el territorio”, afirmó Angie Riascos, directora de sostenibilidad de Providencia.  

En el componente ambiental, la compañía ha consolidado una operación basada en principios de sostenibilidad agroindustrial. Hace 26 años, Providencia fue pionera en Colombia en la producción de azúcar orgánica, desarrollando un modelo de cultivo libre de agroquímicos y altamente eficiente en el uso de recursos, que hoy abastece a 18 países con un producto natural y certificado.

Este compromiso se extiende a toda la operación agrícola, donde se han implementado sistemas de riego de alta eficiencia (pivotes, laterales y goteo) que permiten ahorrar hasta un 50% del agua. Además, Providencia cuenta con una cosecha 100% mecanizada, lo que elimina la quema de caña y contribuye a la mejora de la calidad del aire. 

En paralelo, el Parque Ecológico Providencia es un territorio de conservación donde se protegen más de 303 especies de aves, 30 nacimientos de agua y cerca de 450 especies de flora. Desde 2016, en este territorio se han sembrado más de 373.000 árboles y arbustos, contribuyendo a la restauración de dos ecosistemas clave en Colombia: el Bosque Seco Tropical y el Bosque Alto Andino. 

Compromiso con las personas 

El impacto social de Providencia también ha sido clave en su camino a la certificación como empresa B. Su estrategia incluye inversiones en educación, conectividad, liderazgo y acceso a tecnología en zonas rurales del Valle del Cauca. Uno de sus proyectos más representativos es el Colegio Providencia, la obra social más grande del sector azucarero en Colombia, que desde 1961 ofrece educación integral desde la primera infancia hasta carreras técnicas y tecnológicas. 

Adicionalmente, el bienestar de sus más de 3.000 colaboradores y sus familias es una prioridad. En 2024, Providencia destinó más de 21 mil millones de pesos en beneficios, y otorgó 130 becas universitarias a hijos de trabajadores como parte de su apuesta por la educación y el desarrollo integral.  

Por otro lado, el Ingenio ha desarrollado diversas iniciativas para fortalecer el acceso a la educación y la cultura en zonas rurales del Valle del Cauca. Entre ellas, la mejora de la infraestructura de bibliotecas en ocho instituciones educativas, incluida la transformación de antiguos vagones de transporte de caña en espacios de aprendizaje. Estas acciones han beneficiado directamente a 1.070 estudiantes y a más de 15.900 personas, facilitando el acceso a recursos tecnológicos, programas culturales y alfabetización digital. 

Otros programas como la Escuela de Líderes o Cultivando Talentos, fortalecen el uso del tiempo libre, la creatividad, el pensamiento crítico y las habilidades para el futuro de niños y jóvenes rurales. 

Un camino de transformación con propósito

Esta certificación no es un hecho aislado. Responde a una transformación que ha vivido Providencia para consolidar un modelo de negocio que genera valor más allá del rendimiento económico. Desde 2019, la compañía cuenta con la certificación Bonsucro, que valida la sostenibilidad en todo el proceso de producción de caña, azúcar y alcohol.   

De esta manera, la certificación como Empresa B —reconocimiento que reciben las compañías que son, en palabras del propio movimiento global, “Empresas Buenas para el Mundo”— es el resultado de un camino que integra una cultura de mejora continua y una inversión social estructurada y consistente, orientada a fortalecer la educación, el empleo y el desarrollo comunitario. 

Compromiso ambiental con impacto medible 

Las grandes compañías tienen el poder único de influir en cadenas de valor completas, establecer nuevos estándares para su industria y demostrar a escala que otro modelo económico es posible. No se trata solo de minimizar impactos negativos, sino de aprovechar los recursos e influencia para maximizar beneficios positivos para la sociedad y el planeta. En Providencia el éxito se mide por el bienestar que generan para todos”, explicó Camilo Ramírez director ejecutivo Sistema B Colombia. 

Providencia continúa fortaleciendo su modelo de negocio basado en el triple impacto. Más allá de operar con eficiencia, la compañía impulsa acciones que regeneran ecosistemas, promueven el acceso a la educación en zonas rurales y amplifican su impacto positivo en las comunidades. Porque ser Empresa B no es solo una certificación: es una forma de hacer empresa que evoluciona con los desafíos del país y del planeta. 

25 años liderando el Azúcar Orgánica

  •  Los cultivos de caña orgánica fomentan la biodiversidad, mejoran la salud del suelo y reducen su huella de carbono al eliminar químicos y optar por prácticas sostenibles certificadas.
  • En conmemoración del aniversario 25 de azúcar orgánica de Providencia, la compañía lanza un empaque de edición limitada, con 90.000 unidades de azúcar orgánica de 850 gramos y 90.000 unidades de 454 disponibles en todo el territorio nacional.

Valle del Cauca, Colombia. 07 de octubre, 2024 – Hace 25 años, Providencia, empresa líder en la agroindustria de la caña en Colombia, decidió apostar por un producto que se alienara con su estrategia de sostenibilidad. Fue así como nació, por primera vez en Colombia, el azúcar orgánica, un producto natural elaborado a partir de cañas certificadas 100% orgánicas. Con esta apuesta, Providencia fue pionera en la industria, demostrando que la innovación y la sostenibilidad pueden ir de la mano.

Hoy, un cuarto de siglo después, Providencia reafirma su compromiso con la producción de azúcar orgánica amigable con el medio ambiente. De hecho, las cifras del más reciente estudio de Euromonitor Internacional respaldan este propósito: el consumo de azúcar orgánica en Colombia ha tenido un aumento en el último año, considerando que cada vez más colombianos prefieren consumir productos que, además de cubrir sus necesidades nutricionales, estén alineados con sus valores de responsabilidad ambiental. El consumo de alimentos orgánicos es una buena manera de proteger a las futuras generaciones, evitar la erosión de los suelos y mantener la calidad de las aguas. La agricultura orgánica trabaja en armonía con la naturaleza.

Con el objetivo de optimizar sus procesos industriales y promover mejores prácticas, Providencia ha integrado las tecnologías de Agricultura 4.0 en sus cultivos de azúcar orgánica. Este enfoque, que emplea herramientas avanzadas, le permitió a la compañía optimizar cada etapa del cultivo, mejorando la eficiencia en el uso de recursos y asegurando una producción precisa y sostenible.

De igual manera, Providencia ha implementado el control biológico de plagas, que emplea enemigos naturales en lugar de químicos sintéticos, garantizando un ecosistema más equilibrado y saludable. Gracias a estos procesos, el resultado es una azúcar orgánica de alta calidad, libre de químicos y con un mayor contenido de nutrientes esenciales. Al ser procesada el mismo día de la cosecha, se garantiza un producto fresco y natural, ideal para quienes buscan opciones más saludables y sostenibles.

Azúcar que trasciende fronteras

Azúcar orgánica de Providencia se ha posicionado como un producto líder en el mercado internacional. Con presencia en 18 países, incluyendo destinos como Estados Unidos, Corea del Sur, Alemania, Canadá, Italia, Reino Unido y Francia, la organización demuestra su compromiso con la calidad y la satisfacción de los consumidores a nivel mundial. 

“¡Estamos de celebración! no solo porque fuimos pioneros en la producción del azúcar orgánica, sino porque son 25 años con los que reafirmamos nuestro compromiso con la sostenibilidad, fusionando tradición y vanguardia. Nuestro enfoque va más allá de satisfacer las exigencias del mercado: trabajamos para preservar el equilibrio de nuestro entorno, impulsando una agroindustria que no solo endulza, sino que también protege y fortalece la sostenibilidad del ecosistema”, afirmó Vicente Borrero, Gerente General de Providencia.

Empaque de edición limitada

En conmemoración del aniversario 25 de azúcar orgánica, Providencia lanza una nueva presentación de edición limitada con 90.000 unidades de azúcar orgánica de 850 gramos y 90.000 unidades de 454 que estarán disponibles en todo el territorio nacional. Este nuevo diseño celebra la trayectoria de la empresa a través de ilustraciones que se crearon con herramientas de inteligencia artificial. Las imágenes se generaron con descripciones detalladas y fotos reales. El estilo de ilustración a lápiz, por su parte, refleja los procesos de Providencia.

El reconocido artista Enrique Wilches, destacado por la revista Archive, fue el encargado de crear el nuevo diseño. El creativo ha plasmado en el empaque la dedicación continua de Providencia con la sostenibilidad e innovación. Por esto, el nuevo diseño invita a los consumidores a ser parte de esta celebración y a elegir un producto que no solo endulza, sino que también cuida del planeta. 

Providencia, pionero en producir azúcar orgánica en Colombia, celebrará durante lo que resta del año, dos décadas y media de compromiso con la agricultura sostenible.

Descubre el Parque Ecológico Providencia

  • En el Día Mundial de los Animales, el Parque Ecológico Providencia se destaca como un espacio que permite habitar la naturaleza de forma consciente. 
  • Su modelo combina conservación activa y turismo de naturaleza en un entorno guiado y accesible al público.

Un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) demostró que el contacto con la naturaleza mejora la salud mental, reduce el estrés y fortalece el bienestar general. Sin embargo, para que estos entornos sigan cumpliendo ese rol es necesario habitarlos de manera consciente, garantizando su protección. Por eso, en el marco del Día Mundial de los Animales, conmemorado cada 4 de octubre, la conversación sobre el bienestar humano también pasa por reconocer el valor de conservar los ecosistemas y las especies que los habitan. 

Los beneficios que los entornos naturales ofrecen a las personas son posibles gracias a los ecosistemas que los sostienen y a la biodiversidad que los habita. Colombia, por su variedad de climas, pisos térmicos y regiones ecológicas, concentra una biodiversidad biológica que la convierte en un territorio clave para la conservación. Esa riqueza no solo es un activo ambiental, también implica una responsabilidad frente a su protección. 

En el Valle del Cauca, uno de los departamentos con mayor diversidad ecosistémica en el país, el Parque Ecológico Providencia se ha consolidado como un espacio para la conservación activa de la biodiversidad y el ecoturismo. Creado en 2016 por Providencia como parte de su estrategia de sostenibilidad, el Parque aporta a la conservación de la cuenca del río Amaime y promueve un modelo que demuestra que es posible habitar la naturaleza de forma responsable, a través de actividades educativas, recorridos guiados y experiencias que fortalecen la conexión con el entorno. 

Un espacio diseñado para conservar y educar

El Parque Ecológico Providencia abarca 524 hectáreas divididas en dos espacios: la Reserva Providencia (414 hectáreas), ubicada en la parte alta de la cuenca del río Amaime, y la Hacienda Piedechinche (110 hectáreas), donde se desarrollan las actividades abiertas al público. Mientras la Reserva se enfoca en la protección de ecosistemas estratégicos, la Hacienda integra acciones de restauración ecológica, monitoreo de fauna y programas para estudiantes, visitantes y grupos organizados. 

La experiencia en el Parque combina recorridos guiados por senderos ecológicos, espacios de observación de aves y actividades culturales que permiten conocer el entorno de forma segura y acompañada. Entre sus espacios más visitados se encuentran el Jardín de las Aves y el Sendero del Caracolí, donde se pueden observar especies locales en un entorno diseñado para su atracción y un recorrido sombreado por árboles nativos. 

Este recorrido, diseñado para fortalecer la relación de las personas con el entorno natural sin afectar su equilibro, no es solo recreativo. Al visitar el Parque, las personas también se conectan con un proyecto empresarial de conservación y restauración con impactos concretos sobre la biodiversidad. Desde su creación, se han sembrado más de 380.000 árboles de especies nativas, en procesos enfocados en la recuperación del Bosque Seco Tropical y del Bosque Alto Andino. Estos ecosistemas, entre los más amenazados del país, cumplen un papel clave en la regulación climática e hídrica, la protección del suelo y el hábitat de especies sensibles. 

De esta manera, a la fecha se han restaurado más de 110 hectáreas de cobertura vegetal y se han registrado cerca de 300 especies de aves. A través de monitoreos con cámaras trampa y registros científicos, el Parque también ha documentado la presencia de especies como el zorro cañero y el yaguarundí, que dependen directamente de estos ecosistemas para sobrevivir. 

Este proyecto ha sido clave para el seguimiento de la fauna silvestre en zonas restauradas. Gracias a esta herramienta también se ha logrado registrar la presencia de mamíferos como el puma (Puma concolor), el ocelote (Leopardus pardalis) y el venado soche (Mazama rufina), además de múltiples especies de aves y pequeños mamíferos nocturnos. Estos hallazgos confirman el valor ecológico del Parque como refugio para la fauna nativa, además de su aporte con información técnica para orientar acciones de conservación en el territorio. 

Servicios, espacios y acceso para visitantes 

El Parque Ecológico Providencia está abierto al público mediante recorridos guiados. Sus recorridos permiten conocer de primera mano la riqueza del Bosque Seco Tropical, observar aves en distintos puntos del territorio y recorrer senderos ecológicos. Además, cuenta con espacios complementarios como el restaurante La Ramada, donde se ofrecen platos típicos como chuleta valluna, empanadas y guarapo de caña, junto a una tienda con productos locales y un salón para encuentros educativos o corporativos. 

El acceso se realiza con reserva previa y en modalidad de visita guiada. La tarifa general es de $19.000 COP, con descuentos disponibles para grupos escolares, adultos mayores, visitantes internacionales, observadores de aves e invitados institucionales. De igual forma, el parqueadero cuenta con espacios para vehículos particulares, buses y motocicletas. 

Un compromiso que trasciende el paisaje

La conmemoración del Día Mundial de los Animales invita a reflexionar sobre la necesidad de proteger no solo a las especies, sino también los espacios donde los habitan. La naturaleza ofrece beneficios reales a las personas: salud, equilibrio, bienestar. Por eso, protegerla también es una forma de corresponder lo que recibimos de ella. En el Parque Ecológico Providencia esa tarea se traduce en una gestión concreta del territorio que promueve la conservación, la educación y el acceso responsable a los ecosistemas. 

“La existencia de este Parque demuestra que el sector privado puede asumir un rol activo en la recuperación y protección de la biodiversidad, de forma articulada con las comunidades y el entorno. En Providencia entendemos que conservar es responsabilidad empresarial, por eso buscamos generar valor compartido al proteger la biodiversidad, educar desde el territorio y ofrecer a las personas una forma consciente y disfrutable de habitar la naturaleza”, afirmó María Leonor Velásquez Rasch, directora del Parque Ecológico Providencia.

Cuatro razones para usar azúcar en tus comidas

El azúcar cumple funciones esenciales en la cocina más allá del sabor dulce. Carameliza, estabiliza, da estructura y transforma sabores.

Pocos productos son tan presentes y versátiles en la cocina como el azúcar de caña. Más allá de su dulzura, este ingrediente natural cumple un papel clave en procesos culinarios que hacen que los alimentos no solo sepan mejor, sino que también tengan mejor textura, color y consistencia.

Providencia, uno de los principales productores de azúcar del país y pionero en el desarrollo de productos orgánicos, recuerda que, detrás de una cucharada de este elemento, hay ciencia, tradición e innovación. Por eso, la compañía destaca cuatro formas en las que este ingrediente tradicional transforma positivamente la textura, el sabor y la experiencia de los alimentos:

  • Textura esponjosa: repostería con ciencia

El azúcar no solo endulza: también cumple un papel clave en la textura y estructura de los productos horneados. Cuando se bate con mantequilla u otras grasas, incorpora aire en la mezcla, creando pequeñas burbujas que ayudan a formar masas más ligeras y esponjosas, como en tortas, muffins o galletas.

Además, ayuda a retener la humedad en las preparaciones, prolongando la frescura y evitando que se resequen rápidamente. Por eso, productos como el Azúcar Blanca Providencia son ideales en recetas de repostería: su grano uniforme permite una mezcla eficiente, asegurando volumen, suavidad y conservación en cada horneado. Gracias a la doble función, estructural y de conservación, el azúcar es un aliado indispensable en la repostería.

  • Caramelización: el arte de dorar con sabor

¿Sabías que el toque dulce de una cebolla bien caramelizada se intensifica con una pizca de azúcar? Esa magia ocurre gracias a una reacción química conocida como caramelización provocada por el azúcar al calentarse a temperaturas entre los 130 °C a los 160 °C. 

Durante este proceso, las moléculas de sacarosa se descomponen y forman nuevos compuestos que aportan tonos dorados, aromas tostados y un sabor particular. Para lograrlo, basta una pequeña cantidad de azúcar y paciencia: el calor lento y constante es clave. Para lograr un resultado aún más delicioso, puedes usar Azúcar Blanca Providencia, Azúcar Morena o el Azúcar Orgánica Providencia, ideales para intensificar sabores en salsas, carnes glaseadas y postres.

“Un buen tip para lograr una caramelización perfecta es no mover demasiado el alimento mientras se cocina. Dejar que el azúcar se funda y oscurezca lentamente permite que se desarrollen mejor los sabores”, comenta Lucho Cook, chef y embajador gastronómico de Providencia.

  • Reacción de Maillard: el secreto del sabor irresistible

Cuando cocinamos alimentos que contienen proteínas y azúcares reductores, como carne, pan o galleta, a temperaturas entre los 140 y 165 °C, ocurre la reacción de Maillard. Esta transformación química, descubierta por el químico francés Louis-Camille Maillard en 1912, es la responsable del apetitoso color dorado y del sabor profundo y tostado que asociamos con un bistec bien sellado, una albóndiga frita o una galleta recién horneada. Durante el proceso, se generan cientos de compuestos de sabor que evolucionan a medida que la cocción avanza. 

Aunque a veces se confunde con la caramelización, la reacción de Maillard es un fenómeno distinto y crucial para desarrollar sabores complejos.

  • Estabilidad en bebidas: cremosidad, equilibrio y frescura

En preparaciones como helados, cócteles o vinagretas, el azúcar cumple funciones que van más allá del dulzor. En helados, por ejemplo, ayuda a reducir el punto de congelación, lo que da como resultado una textura más suave y cremosa, además de prevenir la formación de cristales grandes de hielo. 

En mixología, el arte de crear cócteles equilibrando sabores, aromas y texturas, el azúcar se utiliza para lograr una disolución rápida y uniforme en bebidas frías. Una excelente alternativa para esto es el Azúcar Micropulverizada Providencia que, por su textura ultrafina, se disuelve fácilmente sin necesidad de cocción, facilitando la integración perfecta de los ingredientes. Ideal también para vinagretas, donde suaviza la acidez del vinagre, ayudando a lograr un perfil de sabor más equilibrado.

Comprender cómo el azúcar actúa en la cocina permite elegir mejor, cocinar mejor y disfrutar más. Porque cuando hay conocimiento, hay disfrute.

Y ese mismo conocimiento también invita a mirar más allá de la cocina. Detrás de cada cucharada, hay también un compromiso tangible con el desarrollo sostenible. En el ámbito económico, Providencia materializa sus esfuerzos no solo en la producción de azúcar, sino también en bioetanol, energía eléctrica renovable y compost orgánico, entre otros. Esta apuesta integral genera 3,640 empleos directos y aporta soluciones concretas a problemáticas sociales y ambientales. Por ello, Providencia es el único ingenio sucro alcoholero del mundo certificado como Empresa B, reconocimiento que destaca a aquellas compañías que usan la fuerza del mercado para el bien común.